mucho por aprender

Los pueblos han vivido fuertes transformaciones sociales y su relación directa y de subsistencia con el territorio próximo ha cambiado. Hoy están crecientemente vinculados a espacios metropolitanos de los que son dependientes y que constituyen un potencial mercado para su oferta de actividades, servicios y productos de calidad. En esa nueva relación con la metrópoli, los rasgos de identidad de cada uno de los núcleos son un valor en sí mismos, que no se puede perder.

La arquitectura popular, los procesos históricos de configuración del paisaje guardan poca relación con la manera actual de afrontar los territorios. Sería recomendable una actitud más prudente y modesta, de respeto al entorno natural y al patrimonio cultural existente.

<